... Es por eso que me di a la tarea de vivirte, experimentar contigo, andarte y odiarte también [...] Vi como tu característico calor, que tanto odio, se refrescaba con lluvia y como las flores dormían sobre los adoquines, incluso juraría que de algunas brotaban edificios ...
... Quizá parezca que escribo con aire pesimista por momentos, pero no es así, escribo con la claridad y consistencia que tiene la seria tranquilidad de quien no busca ni anhela aquello que no puede alcanzar ...