domingo, 14 de febrero de 2016

Noviembre

Uno siempre acaba volviendo a los lugares donde la vida se reprodujo. Lugares comunes, donde conviven la soledad y los otros.

Es noviembre. Noviembre, diciembre y enero son meses rarísimos. El cielo es azul claro; el Sol, más lejano que nunca, pequeño y blanco. A pesar de eso, a veces es abrasador. Siempre termina por producirme tristeza ese viento bajo que se cuela en el cuerpo. Todo es tan perfecto...nada mata más que la belleza.

Mientras observo, mis emociones son como escupitajos. Es imposible sentir algo cierto, tengo la impresión de un sentimiento más vivo, que hace unos años se intensificaba por estas fechas y me comprimía los pulmones. Era una tristeza honda y delgada, que no se iba mas que disipaba. Ya no estoy tan segura de sentirla, creo que es sólo un recuerdo.

Aunque viendo el pasto brillante, el cielo claro, la ausencia de voces...creo que esa tristeza no se ha ido. Sigue aguardando.

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