miércoles, 14 de diciembre de 2016

-Monocromáticos pero no ordinarios días de diciembre.


martes, 13 de diciembre de 2016

-Querido diciembre.
Ultimamente no pareces tú,
lamento decir esto, pero
que le voy hacer diciembre,
te extraño.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Quiero emborracharme

Hoy quiero emborracharme hasta perder la noción de las experiencias. Sé perfectamente que mi vejez me indica que el tiempo ha pasado, pero me volví a romper. Palabras que unidas significaron mis pensamientos rotos, mi corazón palpitando rápido: hasta me sudan las manos mientras escribo. Me dan ganas de gritar, de patear algo o a alguien: pero sé que sólo quiero emborracharme, como hace mucho que no lo hago: consciente de cada trago, consciente de mi aliento, consciente de mi propia vergüenza, consciente de que sentir jamás me ha gustado desde que comencé a razonar de manera más o menos interesante. 
 "Placer"; "Hasta hoy": yo sé que pensaste en mí. Di pena. Tal vez la doy. 
 Ha sobrado ginebra y la bebo así: beso en la boca de la botella, como antes, como cuando una semana me estuve refrescando y calentando con el licor. Diciembre siempre ha sido para saberme más mortal que nunca, para saber que, como dice el filósofo mexicano Oliveira: hay sentimientos que son como vértebras. 
 Mi lectura sobre el sabernos seres morales por cuestiones básicamente biológicas y mi duda de cada año respecto si el Estado debe asistir a las personas religiosas en sus cosas se desvanecieron, y yo, yo vuelvo a besar la botella de ginebra. 
 Siento experiencias perdidas de juventud. ¿Y cómo sé que hace un rato no desperdicio? ¿Cómo sé que ahora mismo no lo hago? Pinche ciencia: eres tan exacta -es un decir, el principio de Heinsenberg nos deja claro que no es así-, muestras explicaciones pero nunca podrás con el sentido de la vida ni con asuntos morales. Eso es para la filosofía, y la pelea contra los continentales para que nunca les hagan caso, siempre voy a querer tener: algo tan placentero como rebatir argumentos no debe ignorarse sólo porque los que dicen cosas raras son más famosos que nosotros. 
 Dame otro beso, ginebra. No me besa, pero eso no es problema: a diferencia de este dolor, ella no ha presumido de mi estupidez durante años: y puedo tomar de ella. 
 Yo sé que te herirán, mañana le rezaré a la Virgen de Guadalupe para que eso pase. Total, si le hace caso a los drogadictos, delincuentes, ¿cómo no podrá hacerle caso a un borracho?
 Queda poca ginebra. Mi estómago se queja, pero no voy a vacilar. Es la historia de este tipo de soldados: las heridas de guerra andan por ahí, pero nunca podemos abandonar una batalla.
 Puta. Putas tú y la virgen de Guadalupe: realmente me causan algo extraño los creyentes: esa cosa jamás existió, es muy fácil teñir más oscura la piel de alguien sagrado para ganarte a la gente.
 Me he quedado sin armamento en tanto que palabras. La ginebra me dio su último beso. Subo el volumen de la música porque los cohetes de los religiosos me parecen insoportables. 
 Parece que en la ocasión en la cual me permito abrir lo que aún queda en el corazón se me ignora de una manera bonita, se me ignora según lo que yo creo que es ignorar. Sé bien que nadie nunca te va a satisfacer, o al menos eso llego a creer de mí. Y cuando lo creo, no me creen. 
 Continúa presumiendo: porque mañana voy a rezar. Es mentira, pero sé el curso de las cosas, y muchas vidas siempre me han resultado predecibles: tú no eres excepción. 

M. Téllez.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Cuando sea...

Veo distintas problemáticas: a nivel local -pueblo, delegación-, a nivel de Universidad -Campus CU-, nivel CDMX y, claro, nacional: país de México. Sin embargo, les vengo a contar que tengo las soluciones y, que quede asentado, no soy un salvador como algunos políticos creen serlo, mis soluciones tienen impacto por el equipo que trabaja conmigo: ingenieros, abogados, deportistas, pedagogas, trabajadores sociales, historiadores, filósofos, químicos, etc. No se trata de ser esperanza o de ser cambio -eso es una frase de cereal tan ridícula como cuando en el ámbito de noviazgos te dicen 'soy distinto, no te romperé el corazón'-, sino de ser lo que hemos tenido que ser desde hace años. 
 Cuando sea delegado -o alcalde, tal vez-, regularé los mototaxis: que no me vengan a lloriquear con que no se puede. Habrá incentivos adecuados -los parámetros ya serán conocidos en su momento- para que los estudiantes -desde primaria hasta media superior- fomenten su formación académica, así como una supervisión -de verdad, no de chocolate como ocurre- correcta en todas las escuelas de esta delegación -por ello cuento con un equipo capacitado y preparado-. Existirán torneos deportivos para distintas edades: no puede ser posible que el deporte sea cuasi particular en lugar de público. De igual manera, habrá asistencia en ámbitos jurídicos y políticos: tampoco es posible que en esto que ustedes conocen como 'democracia' no sepan argumentar ni leyes básicas para su defensa. 
 Lo anterior son algunas de las cosas que me parecen más interesantes, cosas como: alumbrado, cámaras de vigilancia, pavimentado, cuidado de parques, etc. Pienso que es lo más básico que debe hacerse en pocos meses: quien no lo haya hecho, no sé cómo justificaría su incompetencia.
 Cuando sea rector de la UNAM, voy a implantar el servicio social como conductor de Pumabús: así ya no habrá quejas de que tarda el servicio: para ello habrá Pumabuses disponibles para quienes brinden el servicio de ruletear. De igual manera, habrá una lona gigante para que los estudiantes no sufran tanto de las inclemencias del calor -esto igual lo aplicaré cuando sea gobernador de la CDMX-. Se va a recuperar el Auditorio Justo Sierra: la forma... ustedes deberán quedar satisfechos en saber en que ya no existirán quienes ocupen espacios Universitarios. Las asignaturas de 'filosofía' impartidas en otras facultades que no sean de humanidades serán supervisados por expertos e la materia: es ridículo que existan esas asignaturas y no tengan nada de filosófico. 
 Lo anterior es poquísimo de lo que hay que hacer.
 Englobaré cosas tanto de la CDMX como del país que se harán cuando sea gobernador y luego presidente. 
 Primero, propondré que se regule el número de hijos en cada familia: ya somos demasiados. Tendré debates políticos con cada gobernador del estado: no puede ser que alguien ocupe el cargo que ocupe si no puede enfrentarse en un diálogo con el presidente. Si un payaso, cantante, futbolista -tipo C. Blanco- o alguien tipo Carmen Salinas llegase a ocupar un cargo político, será de los primeros en recibir el escrutinio de mis expertos y el mío: algo tan delicado e importante como la política no puede estar en manos de gente no capacitada, además, me declaro firme creyente de la discriminación justa, y posteriormente señalaré mis razones -bajo una teoría sencilla del escrutinio político- para ir de inmediato tras estos personajes. Todo esto será público -el escrutinio, debates, etc.-, Las pruebas obtenidas serán conocidas por todo el público y posteriormente el famoso pueblo tendrá -eso se espera- buenas razones para decidir si tal personaje merece justificadamente estar en su cargo o no. 
 Si alguna televisora emite juicios políticos -o algún cine (tipo Cinemex)- o algún cantante -tipo Aleks Syntek-, tendrá que exponer buenas razones de su apoyo, en caso contrario, llevará la sanción pública de fundamentalista y, por tanto, su 'imagen' será desacreditada. De lo anterior se deduce, en efecto, que para cualquier efecto político interesante, se debe tener en mano una postura ético-política en la que se fundamentan las creencias: jugar a que se es de un bando y se defienden ideas contrarias -pienso en el asunto 'izquierda' y 'derecha' (que en México evidentemente no existe)- es eso, un juego, y como dijimos antes: esto es serio. 
 Se seguirá el principio de diferencia de corte rawlsiano: por lo que los ricos no serán tan ricos. Los jóvenes de 16 años no podrán votar, la edad de ciudadano seguirá vigente: en los 18 años se es ciudadano y se obtendrán las obligaciones y deberes jurídicas correspondientes. Serán públicos los principios básicos de economía, y quien aún crea en estándares económicos como el PIB o cosas semejantes -en asuntos de políticas públicas- será desacreditado: todos deberán saber que el trabajo interesante será en cómo distribuir la riqueza. Asuntos como la marihuana tendrán nuestra aprobación, claro que esto será regulado. En el caso de drogas más fuertes, se tendrán discusiones. Lo mismo vale para cosas como aborto, eutanasia y, primeramente Dios, para mejoras genéticas. 
 Lo anterior, de igual manera, es lo poquísimo que se hará. 

M. Téllez.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Constelación

Por varios segundos quedé atrapado en una laguna mental mientras miraba algunas estrellas revueltas en el cielo oscuro. Sí pensé en la oscuridad, en lo terrible que es ser un ser humano y la incapacidad que tenemos para conocer lo que existe. Aunque quedé atrapado por las estrellas: cristales pequeñitos que brillan misteriosamente, y que conforman conjuntos de cosas todavía más misteriosas.
 Eres una constelación- aventuré. La admiración a la constelación es por su estructura: las estrellas pertenecen al conjunto y hacen que la constelación sea lo que es, y produce, pues, tal admiración. En tu caso, cada actitud, palabra, mirada, idea y sonrisa hace de ti lo que eres: y entonces, pues, también produces que te admire. 

M. Téllez.

Tan extasiado

A pesar de que soy menor de edad, conseguí alcohol dentro de la fiesta. Esto es fácil. Y ahora sólo bebo, como veo que todos lo hacen: sólo es tomar. 
 Me gusta el ambiente con mis amigos, son la onda. Quiero seguir tomando, que vean los demás que aguanto. También me acuerdo que estás conmigo: mi nena. 
 Me besas, yo sigo tomando. Sujetas mi mano, pero yo me río de los chistes de mis cuates. Me susurras algo al oído, pero en ese segundo le presté atención a la canción del sonido. Sólo te sonrío con mi trago en mano, te doy un beso para controlar la situación. 
 Ya no sé si es el alcohol o qué ocurre: jamás me pasa por la mente que soy imbécil, que soy joven, que no estoy ni sé todavía del ritual de beber. Es probable que termine como el 90% de consumidores de alcohol: tirado, dormido, vomitado, sin haber tenido alguna revelación o algún orgasmo que crea intelectual por mi mareo. 
 Pero no me importa: me gustó y lo volveré a hacer.

M. Téllez.

Quinceañera

Jamás he comprendido porqué las mujeres festejan sus quince años. Tampoco veo clara la idea de festejar un cumpleaños, pero por ahora quedémonos sólo pensando en los quince años: fiestas a las que, seguramente, todos hemos asistido alguna vez.
 Ya estoy borracho con el licor que pusieron en mi mesa. Me siento bien, aunque la comida no fue muy buena, quedé satisfecho, y he podido beber sin dificultades: a veces ocurre que la comida te pone límites, es terrible.
 Bailo las cumbias que suenan, también el merengue: alguna vez sentí 'pena', pero realmente nadie te mira, y si lo hace, no es importante. Veo muchas piernas: las mujeres siempre usarán faldas aunque el frío se presente violento. Fui por un trago al bar improvisado, pues la botella de mi mesa se ha terminado. El mesero me sirve el trago, doy un sorbo mientras en el pensamiento maldigo al mesero: pinche cabrón, el alcohol es para consumirlo, si quería sólo refresco, lo hubiera dicho. Decido terminarme mi trago de un golpe: otra, por favor. 
 Comento con mi padre que debo ir al baño. Te acompaño- me dice. 
 -¿De qué se trata todo esto?- le pregunto. 
- Es una fiesta- responde.
-¿Y siempre será así?- cuestiono.
-Yo no sé, hijo- finaliza.
La plática reveladora en los mingitorios. Iré por otro trago.
 Observo a todas las mujeres: sonriendo, saltando en el baile, con sus faldas y sus escotes, riéndose de lo más ínfimo. Tal vez debería hacerme el atrevido e improvisar esos pasos que sólo yo conozco. Sin embargo, miro mi copa y sé que ahora no. Prefiero tomar nota de lo que veo. Prefiero hacer la mueca del sorbo final del trago. 
 Ya vámonos.

M. Téllez.