domingo, 20 de noviembre de 2016

Accidentes consecutivos

Han tenido cuarenta y cinco accidentes consecutivos. Por eso es que no pueden hacer tareas sencillas. 
 Su vida no es fácil, lo sé. Desde que despiertan ya traen la ropa puesta, no pueden tardar más de cinco minutos en desayunar ni tampoco otros cinco minutos cepillándose los dientes y aseándose. En seguida hay que trabajar. Desde hace cuarenta y cinco días que tuvieron su primer accidente o contratiempo, no importa si no es una lesión física o psicológica: llamemos accidente a no tener tiempo.
 Luego del primer accidente, viene el segundo, el tercero, el cuarto, quinto, sexto, séptimo, octavo, noveno, décimo, décimo primero, décimo segundo... 
 Desde un momento, que es cuando se da el accidente, no pueden hacer nada -ni cagar- en las próximas 24 horas: imaginar que se tienen 30 minutos libres es impensable para ustedes. Hay accidente, ¿¡Qué puta parte no se entiende!?
 Luego de esas 24 horas, se extiende la cuarentena y son 48, luego 72 horas en donde, como todos sabemos, no hay posibilidad para pensar ya no sólo en 30 minutos libres: en 10 minutos. 
 Accidentes consecutivos. A cada minuto, cada cuarto de hora, cada hora, ¿su vida?
 Yo lo entiendo, porque sé que hay personas que están muy mal en el mundo. 
Accidentes consecutivos... ¿Durante toda su vida?

M. Téllez.

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