martes, 29 de noviembre de 2016

Te vendo cultura

Hoy supe de la existencia de un sujeto bastante peculiar. Quizás lo llegues a ver si usas la línea del metro que va de Universidad a Indios Verdes. Este personaje vende discos de un documental que se llama 'La corporación' -o algo así-. 
 Digo que es bastante peculiar porque su actitud es 'retadora', aunque él crea que dice 'verdades' -quién sabe qué noción de 'verdad' tenga en la cabeza-. El disquillo que vende, según él, habla del asunto de los transgénicos, aunque posteriormente comienza a lanzar un discurso del tipo: 'el capitalismo salvaje, por medio de las industrias explotadoras y sin escrúpulos hacen que todo esté jodido, y tú que nunca te informas, haces que el país no salga adelante.' ¿Y cuál creen que es el remedio, la piedra filosofal para que la gente sea crítica? Exacto: comprar por veinte pesos su disco.
 Dentro del discurso que él dice -que ya caractericé-, también habla del internet y del mal uso que, según él, le damos todos. En efecto, él ya salió de la matrix y se sube a vender cultura para que, nosotros los legos, descubramos la verdad. 
 Algo muy curioso es que también habló de Peña Nieto -por eso es peculiar, el hilo conductor eran los típicos lloriqueos de un ciudadano promedio que habla porque tiene boca-. Y señaló algo más curioso: ustedes critican a Peña Nieto pero tampoco han leído más de un libro al menos en un año. Para terminar con la caracterización y pasar a mis críticas, se defendió frente a posibles ataques de los usuarios del metro: su actividad no es ilícita, ya que está respaldado por el artículo 5° y 6° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos -él sólo dijo la 'constitución', pero damos por hecho que no se refería a la constitución de su barrio aunque él no lo haya dicho-.
 Ahora comienzo mis críticas para este personaje. La más intuitiva: no parece razonable intimidar a los usuarios con gritos, burlas y dando por hecho una teoría de la vida buena, es decir -recurriendo a lo que dijo del uso de internet-: ¿quién dice que es 'mejor' usar para 'x' o para 'y' el internet? 
 En segundo lugar, supongamos que su cometido de quitar vendas de los ojos a los usuarios del metro sea verdadero, ¿de verdad es racional -entiendo racional de manera estrecha (fines-objetivos)- creer que con un disco la gente será crítica, el país cambiará o habrá más justicia? Pienso que creer algo así es ni siquiera tomar más o menos en cuenta alguna teoría política, como la republicana clásica o la liberal contemporánea -donde, evidentemente, se habla de virtudes cívicas-.
 Tercero -que toma parte de la segunda crítica-, si es verdadero su cometido, ¿por qué no mejor decirle a la gente que el video que vende ya está en internet? Digo, lucrar con cultura -que quién sabe qué es eso pero él lo decía, así que uso el término por comodidad- no parece algo justo en una sociedad democrática justa. Dado que yo no lucro con nada y aunque no tengo intenciones de ser salvador, le doy el link a la gente del video que vende este personaje: https://www.youtube.com/watch?v=Bkr-paaAYJ8
 Seguro que ya ayudé a cambiar al mundo: y no me pagaron veinte pesos.
 Por último, me resulta controvertido que recurra a refugiarse a dos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: el quinto y sexto. ¿Por qué? Pienso que con el sexto es suficiente, y se debería especificar -para fines prácticos- sólo el primer párrafo -aunque este también es controvertido- que dice:
 Articulo 6o. La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será garantizado por el Estado. 
 A mi juicio, es controvertido porque no es difícil imaginar un escenario donde la manifestación de ideas sea un ataque a la moral, y obviamente esto es controvertido por la siguiente pregunta: ¿cuál moral? 
 Ahora bien, el artículo quinto del mismo documento dicho señala esto -igual en el primer párrafo-: 
Artículo 5o. A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo líticos. El ejercicio de esta libertad sólo podrá vedarse por determinación judicial, cuando se ataquen los derechos de tercero {sic}, o por resolución gubernativa dictada en los términos que marque la ley, cuando se ofendan los derechos de la sociedad. Nadie puede ser privado del producto de su trabajo, sino por resolución judicial. 
 Como lo veo, la piratería no es una actividad lícita, entonces la conclusión es obvia. 
 Finalmente, este personaje se burló de una persona que leía la biblia. Comparto el rechazo por la religión, igual que mi rechazo por las enchiladas rojas, de ahí no se sigue que sea correcto burlarse de las prácticas ajenas: no dañan a terceros -creo que si leo la biblia enfrente de ti no te estoy dañando (obviamente hablo de un daño normativo e interesante, no psicológico)-. 
 Me da gusto que nadie le haya comprado discos, dar la espalda a los irrazonables es una buena herramienta. Ahora bien, que quede asentado que no estoy criticando totalmente el trabajo de las personas, hasta aquí me dediqué sólo a criticar de manera formal asuntos que este personaje señaló y que, como cualquier persona, yo puedo criticar racionalmente. Mis pensamientos en torno a cuestiones más profundas como la situación de personas que se ven obligadas a trabajar en la piratería y asuntos relacionados, no tienen nada que ver -y ni siquiera los expuse- con lo mencionado: para ello ocuparía hablar de lo que podría defender que debería ser

Bibliografía

Para los artículos constitucionales, Ver., https://www.juridicas.unam.mx/legislacion/ordenamiento/constitucion-politica-de-los-estados-unidos-mexicanos

M. Téllez. 

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