domingo, 6 de noviembre de 2016

Su cuerpo en el panteón

Ir al panteón puede representar distintas cosas. Yo he ido porque de pequeño me llevaban a los rituales tradicionales por el asunto del día de muertos. Aunque he llegado a ese lugar también por la muerte de familiares: acudir a entierros y esos asuntos. El ambiente en el panteón es poco sorprendente, en el sentido de que sabemos qué puede haber: tristeza, silencio, soledad, desesperación, pensamientos acerca de la finitud de la vida. 
Hace unos días acudí a visitar la tumba donde se halla mi abuela materna. Sigo sin entender para qué uno va a pararse frente a un lugar donde hay un cuerpo en descomposición enterrado. Luego fui a la tumba de un tío al que asesinaron a balazos: mi instancia de que este lugar no está tan hecho para quienes intentan hacer las cosas más o menos bien en la política. Justo cuando iba a tener esa especie de reflexión que quizá tienen la mayoría de las personas cuando están frente a la tumba de sus seres queridos y cuando algunos momentos regresaban a mi mente de manera vívida, comencé a ver a varias jóvenes desfilar por el panteón.
Era inevitable no mirar sus piernas: no sabía si usaban una mini-falda o era un cinturón nada más. La mirada que dirijo a las mujeres no va acompañada de lo que la gente llama 'morbo', o que algunos podrían llamar 'perversión' o 'deseo pervertido'. No es que me haga un santo y un respetuoso -sé que lo soy pero no por algo tan trivial-, sólo no veo el caso de mirar a las mujeres como si con verlas las estuviera tocando o como si mi mirada pudiera agotar las instancias que algún deseo -si es que existe- pudiera satisfacerme de manera absoluta. 
Al verlas la pregunta intuitiva que me surgió fue algo como: "¿Qué las hace venir a un lugar como este con tan atractivos atuendos? ¿Será que en algún momento el panteón -y cualquier lugar- se usa para modelar?" Ahora bien, no quiero que se me malinterprete y alguien muy inteligente me diga: ¿Qué quieres que vayan todas de negro e incluso con la cara cubierta? No, mi pregunta no tiene la semilla de querer decir algo como: "¿No ven el lugar dónde están? ¡Tengan respeto!" Mi pregunta es profunda y no conservadora -según como lo veo-: ¿Cuál es la causa que te motiva para mostrar lo que muestras? 
Sólo mira, un lugar tan gris, desolado, que por más flores que podamos poner y que de hecho las cámaras y pinturas lo capten como algo estéticamente hermoso, jamás podrá ser reconfortante con la idea de felicidad. Tú, con esas piernas quizá deseables, con los labios que alguien va a querer disfrutar, con tus manos delicadas, mírate dentro de este lugar. 
Me desconcierta la inocencia -o tal vez no inocencia- dentro de una verdad genérica pero que de hecho es relevante e interesante: el lugar que nos recuerda la muerte. Ese desconcierto es el que me hace preguntar la causa para que estén, tal como están, en determinados lugares. 

M. Téllez.

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